Y de entre tantas versiones y especulaciones, hoy les hablaré de una de esas historias, Nikola Tesla (Específicamente sobre los delirios que circulan respecto a el en internet) el cual anteriormente me resultaba divertida y hasta entretenida, pero ya se volvió un asunto insoportable llevado a los extremos de los delirios irracionales por nada menos que nuestros amigos los representantes masivos del síndrome de Dunning-Kruger, es decir los conspiranoicos.
Las credenciales de Tesla.
Según la propia wikipedia “fue un inventor, ingeniero mecánico, ingeniero eléctrico y físico de origen Serbio. Se le conoce sobre todo por sus numerosas invenciones en el campo del electromagnetismo, desarrolladas a finales del siglo XIX y principios del siglo XX.”
Y es que, no podemos hablar de física en el campo del electromagnetismo sin tomar en cuenta los aportes de Tesla, de hecho, una de las unidades del sistema internacional de unidades, la de inducción magnética (Tesla) lleva su nombre en su honor, por sus aportes y contribuciones en el ámbito de la electricidad, la radio (a la cual, tras una disputa legal se le concedió el título de inventor de la radio que se había adjudicado a Marconi en un principio, pero que debido a su falta de conocimientos en el campo de la física teórica le resultó imposible desarrollar el concepto, aun así la corte legal le concedió la victoria en la disputa del desarrollo de la radio), etc.
Hasta aquí todo bien, brillante ingeniero inventor de la corriente alterna que hasta nuestros días usamos en nuestros hogares, ganador del máximo galardón concedido a un ingeniero “la medalla Edison” varios doctorados Honoris Causa, vencedor en la batalla legal de las corrientes contra Edison su historia marcó un antes y un después... dejando de lado la excentricidad de su persona, su carácter testarudo y derrochador, todo bien, hasta que nos encontramos con una joyita bien documentada de su historia, su opinión sobre la relatividad de Einstein y sus afirmaciones del éter.
El asunto con Einstein.
Parte de la opinón publica en las redes sociales respecto a Tesla y Einstein
El 11 de septiembre de 1932 declaraba lo siguiente en el New York Herald Tribune: Cartas de Einstein y Tesla
… Sostengo que el espacio no puede ser curvo por la sencilla razón de que no puede tener propiedades. Bien podría decirse que Dios tiene propiedades, y no las tiene, los atributos son de nuestra propia creación. De propiedades sólo podemos hablar cuando se trata de la materia que llena el espacio. Decir que en presencia de grandes masas el espacio se convierte en curvo es equivalente a afirmar que algo puede actuar sobre la nada. Yo, por ejemplo, me niego a suscribir tal punto de vista.
Tres años después, el 10 de julio de 1935, volvía a hablar sobre la relatividad en el New York Sun:
La Teoría de la Relatividad es una masa de error y engañosas ideas que se opone al sentido común. Ni una sola de las proposiciones de la relatividad ha sido probada.
Un día después volvía a hablar sobre la teoría, esta vez desde el New York Times:
En mi opinión. La relatividad es como un mendigo, un mendigo envuelto en púrpura a quién la gente ignorante toma como un rey.
En este último extracto en el NYT y tras hablar del trabajo de Einstein apoya sus declaraciones con una serie de experimentos que había llevado a cabo en 1896. Venía a decir que había conseguido medir velocidades hasta cincuenta veces mayores que la velocidad de la luz, lo que suponía demoler la teoría de Einstein, cuyo pilar en la estructura de la relatividad explicaba que no había velocidad mayor que la de la luz.
Las afirmaciones de Tesla no solo revelan cuan equivocado y poco formado estaba en la física teórica y las matemáticas implicadas en la formulación de Einstein de Lorentz y Poincaré para explicar la idea del tiempo relativo y la relación entre el tiempo y la gravedad sino la desfachatez de afirmar algo con total soltura sin una mínima consideración y respeto por las evidencias y por el propio trabajo de Einstein, la historia misma se encargó de probar las afirmaciones de Einstein y en consecuencias probar que los balbuceos de Tesla respecto a ese tema eran todos absurdos. Estos sucesos históricos traídos de vuelta por la creciente comunidad de “fans” y el culto que se le brinda a Tesla debido a algunas de sus afirmaciones absurdas sobre el éter y el espacio vacio las cuales alimentan el morbo colectivo que justifica muchas de las pseudociencias y creencias new age modernas han hecho creer a un considerable numero de personas (muchas incluso letradas en ciencias) que Tesla estaba a la altura de Einstein, o que incluso superaba al mismo en los aportes hacia la comprensión de la mecánica del universo en las escalas cósmicas y subatómicas, nada mas alejado de la verdad.
Otro de los mitos de Tesla gira en torno a la supuesta historia del rechazo a un Premio Nobel que se le había concedido, en el siguiente post de Naukas “Nikola Tesla y el Premio Nobel que rechazó” se explica bastante bien la falsedad de este asunto con las merecidas fuentes adjuntadas que verifiquen la autenticidad de las afirmaciones ahí expresadas.
Desafortunadamente para Tesla, su club de admiradores se empeñan en afirmar y probar las patrañas habituales de personajes extraños de la historia que son convertidos en carne de cañón para los conspiranoicos, existen múltiples afirmaciones sobre su persona que intentan convertirlo en una especie de deidad, blogs de conspiraciones que traen a colación los temas usuales de su agenda mediática, la política y las conspiraciones corporativas (por ejemplo, sus supuestos inventos para la energía libre y gratuita) inventos de ingeniería militar como el rayo de la muerte o acontecimientos históricos extraños como la famosa “explosión de Tunguska” todos ellos con la respectiva historia de ocultamientos gubernamentales y hasta la presencia de extraterrestres en la surreal explicación que los mas pintorescos e ignorantes personajes se cargan en sus portales web.


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